Mensajepor Bendar » Dom, 22 Abr 2018, 23:00
Ya he terminado este libro, que se lee fácil y rápido.
La impresión general es bastante buena. Es muy diferente a todo lo que he leído hasta ahora en el club.
Yo no voté este libro porque, aunque he leído muchos artículos periodísticos de Rosa Montero y me suelen gustar, sólo había leído una novela suya y no me gustó nada. Por eso pensaba que podría ser el típico caso de periodista que la caga al pasar a formato grande. En cambio, no pensé lo mismo de Sanchidrián, dadas las magníficas críticas que tenía. Como veis, donde pongo el ojo, pongo la bala...
Tengo la impresión de que, aunque haya pasado poco tiempo desde que se publicó este libro (2012-2013), hoy en día sería más difícil que una persona del prestigio de Rosa Montero se arriesgase a escribir esto. ¿Por qué? Por la máquina de picar carne que son las redes sociales hoy en día. Cuando desnudas tus sentimientos como lo hace la autora en este libro, y también cuando escribes cosas de "filosofía de barra de bar", si te pillan los haters retorciendo un poco por allí, y sacando un poco de contexto por allá, te pueden hacer bastante pupita.
Lo de los #hashtags, al igual que habéis comentado otros, a veces me parecían un acierto, y otras veces un recurso facilón.
Me ha gustado la idea de usar la vida de Mme. Curie y su nexo con la muerte de Pablo Lizcano como hilo conductor del libro.
Siguiendo un poco la idea del libro, os comparto algunos comentarios random sobre ideas que me han llamado la atención:
Honrar a los padres: en todo el libro late una idea muy sesgada de lo que es en realidad "Honrar a los Padres". Esta idea es que "Honrar a los Padres" consiste en hacer lo mismo que ellos, continuar su obra, o conseguir lo que ellos quisieron y no pudieron lograr. Yo la verdad, es que esto siempre he pensado que es un error. Ahora intento no hacerlo con mis hijos. Creo que "honrar a los padres" es más bien cuidar de ellos en su vejez, y respetar valores que ellos te hayan enseñado como la honradez, trabajo duro, etc. Sí me sentiría "honrado" p.ej. si mis hijos mantuvieran el hábito de lectura que les intento inculcar.
El sexo y los antiguos: me ha parecido muy interesante la idea de la autora de acercarse a las personas que vivieron en tiempos remotos, imaginándoselos en situaciones sexuales. Yo la verdad es que tiendo a no imaginármelo, supongo que soy muy pudoroso, pero veo el punto de que es una forma de "llegar" a esas personas y ponerse en su piel. Me recuerda mucho este comentario de la autora a una reflexión de Aldous Huxley en "Los Demonios de Loudun", que venía a decir que "la conducta sexual de las personas ha sido siempre, en todo tiempo y en todo lugar, más o menos la misma. Lo que ha variado, y mucho, a lo largo de la Historia, ha sido el juicio moral que esta conducta merece".
Coches de caballos: creo que fue en un Museo de Berlín que leí una vez que la gente que vivió la transición del coche de caballos al de motor, aprox. 1900-1920, comentaba que las ciudades se habían vuelto más seguras, más limpias y menos ruidosas (!!!). ¿Habría atropellado un coche de motor a Pierre Curie?
Funerales: me llama la atención la reflexión de que vamos a los funerales para acompañar a los familiares y amigos que quedan, más que para despedir al muerto. Yo la verdad, lo siento más bien al revés; quiero decir, que voy al funeral si conocía a la persona y siento ganas de despedirme, no por la relación que tenga con sus "deudos". Hace poco murió una tía mía, y mi madre me dijo lo mismo que Rosa Montero en el libro: que mi tío y mi primo agradecerían que yo fuera. Yo la verdad, sólo había pensado en ir por despedir a mi tía, no había pensado apenas en los que se quedan. En fin, esto me ha hecho reflexionar.
El Caso Dreyfus: otro caso que conmocionó a la sociedad francesa más o menos a la vez que Marie Curie descubría el radio, fue el Caso Dreyfus. Me extraña que Rosa Montero no lo mencione. También es un caso de un "outsider" al que el "establishment" castiga por atreverse a introducirse en el círculo de los elegidos; en este caso, era un judío francés que llegó a capitán del Ejército, y fue injustamente acusado de espiar para Alemania. Tras muchos años de polémica, y de prisión en la Guyana francesa (en la misma prisión de la que posteriormente escapó Papillon), finalmente fue rehabilitado, indultado, y el verdadero culpable condenado.
#Ligereza: El concepto de Ligereza que maneja la autora, me parece muy asimilable a eso que hoy en día está tan de moda, como es el "Mindfulness". Pero claro, queda mejor con un anglicismo y si hay un servicio de consultoría que se puede vender.