A mí no se me ha hecho tan horrible como al Pollo (de hecho, algún día me leeré la continuación), pero dista mucho de ser el libro maravilloso que vendían las críticas. Algunas cosas me han gustado, pero tiene errores básicos tan graves que lastran el libro una barbaridad:
- Es un resumen muy largo: Yo no diría tanto que es pretencioso como que es demasiado ambicioso en todo lo que pretende abarcar. El libro te cuenta la vida de los dos protagonistas Mata y Kuni que se alzan desde la nada hasta derrocar al emperador. Después te cuentan el reinado de Erishi y cómo van cayendo los distintos reinos en manos de unos y de otros, vuelta para arriba y para abajo. La caída de otro emperador. El ascenso al poder de Mata y el destierro de Kuni. La nueva ascensión de Kuni y la caída de Mata. Y todo en 648 páginas. Con todo esto, Sanderson te prepara una saga de 10 libros de 2000 páginas cada uno, en un suspiro y sin despeinarse. Al final la historia es poco más que un resumen de lo que va pasando, no se desarrolla nada lo suficiente, nada es sutil, ni tiene encanto. Es un no parar de fulanito fue e hizo, menganito murió, zutanito luchó... y ya. Es como leer un libro de historia de los del colegio que te contaban las causas de las guerras, luego las guerras y el reparto del mundo. La historia de Kikomi, por ejemplo, en un capítulo te la presenta y en otro te cuenta que se está enamorando de Mata y viceversa (y te lo crees porque te lo cuenta el narrador, porque pasar, no ves que pase nada), los planes de Marana y la muerte de Phin y Kikomi. Esa trama daba para varios capítulos y contarlo reposadamente para que te de pena ver morir a la chiquilla, leñe. Creo que este punto del exceso de ambición, es causa directa de todos los siguientes.
- Le falta épica por todas partes: Como decía, esto es un poco consecuencia de lo primero, por la forma en la que está todo resumido, no hay ni un solo momento épico en todo el libro. No ya muertes que son todas sosas y descritas con frases como "y le cortaron la cabeza" "y las espadas le atravesaron" "y se suicidó de forma más bien tirando a absurda" (especial mención a la muerte de Mata que me pareció tan lamentable que ni me emocionó ni nada), pero es que tampoco hay discursos épicos, ni amores inolvidables o trágicos,... no sé, es todo tan frío, tan de andar por casa. Solo destaco la muerte del pobre rey que se quema a la bonzo, que no es épica, pero es de los momentos con más sentimiento de todo el libro y eso que le conoces en el mismo capítulo en que muere.
- Los Gary Stu de la vida: Mata es el mejor guerrero del universo y Kuni el mejor liante. Ni Mata ni Kuni tienen ningún problema de verdad en todo el libro, todo lo que les preocupa se acaba resolviendo o bien porque sí o porque alguien se lo soluciona. Pensemos en Kuni: le pillan colándose en una fiesta de gente de pasta y sale de allí con novia, encuentra un trabajo de carcelero y todos le quieren porque es todo majo (claro que sí, me mandas a trabajos forzados, pero me diriges la palabra así que, te quiero tío), se hace bandolero y, como no tiene ni puta idea de lo que hace, matan a sus colegas así que decide que eso no vuelva a suceder y hacerlo mejor de ahora en adelante y asunto resuelto, toma Zudi tantas veces que pierdas la cuenta, su mujer le propone que busque una esposa y según sale de allí se encuentra a la candidata perfecta, todos los inventos que le presentan los refugiados en su isla son perfectos para alguna parte de su plan de conquista... Pero podemos también hablar de Mata: que recupera la casa familiar en 2 minutos porque su ocupante le invita para que le asesine, que entra en modo berserker con otros 800 soldados y derrotan a 10.000 sin que muera ninguno (ni uno!!), quiere gustarle a Mira y que desee acostarse con él así que la besa y ella tiene una revelación, comprende que es un hombre maravilloso y se enamora sin que él haga nada más que besarla... Hay momentos verdaderamente vergonzantes, mi favorito es cuando Kuni ve a Luan una de las primeras veces sino la primera y le dice de repente "tú eres el señor que quiso asesinar al emperador hace años!", ¡ya sabemos porqué cayó Mapidere! ¡Por no contratar a Kuni para su servicio secreto! ¡Qué clarividencia!
-Los cambios de humor/actuaciones absurdas: aquí la gente se pelea, se ofende, se perdona y se quiere un poco según le va dando al escritor. La pelea de Mata y su tío pasa porque Ken Liu quiere y poco más, porque desarrollo tiene 0. La discusión de Mata y Kuni más de lo mismo, un sinsentido para que avance la trama. Jia que, como el escritor no quiere separarla de Kuni, se acuesta con otro por la razón más absurda ever: como quiero sentir que puedo hacer lo que quiero y tomar decisiones por mí misma, en lugar de buscarme al chulazo que yo quiera, uno que me ponga a mil me lío con un señor al que no he elegido, sino que me ha elegido él a mí y lleva aquí en mi casa acosándome años. Kuni en el palacio con las concuvinas ebrio de poder que se le pasa después de una charla de 5 minutos, Mata volvíendose cruel porque... patata. Y así podría estar el día entero, porque el libro es una recopilación del absurdo.
- Los personajes desaprovechados: el libro tiene secundarios con mucho potencial, como el chambelán Goran Pira (aunque el motivo por el que desea la caída del imperio es de traca...) por ejemplo, que aparecen lo imprescindible y terminan siendo un nombre más en la lista.
Podría seguir, pero mejor paro ya. Y luego tiene otras cosillas que no me han convencido pero ya me parecen algo más personal y no tan grave. Como, por ejemplo, la ambientación, que me ha resultado muy confusa, parece cultura asiática, pero unos son negros, otros pelirrojos, otros rubios de ojos claros... y ya no sabía ni cómo imaginarme a los personajes, ni lo que les rodea. O los dioses, que me parece que le roban al libro bastante espacio para hacer básicamente nada más que avanzar la trama cuando al señor le daba pereza buscar una idea mejor. Me sobran infinito de fuerte.
Me gustaría cerrar mi crítica diciendo algo positivo: ¡al menos no termina con una carta!
