Jazz Bashara es una criminal... O al menos lo parece. La vida en Artemisa, la primera y única ciudad de la Luna, es difícil si no eres un turista adinerado o un multimillonario excéntrico. Así que hacer un poco de contrabando de lo más inofensivo no cuenta, ¿verdad? Sobre todo cuando hay que pagar deudas y tu trabajo como transportista apenas paga el alquiler.
De pronto, Jazz ve la oportunidad de cambiar su destino cometiendo un delito a cambio de una lucrativa recompensa. Y ahí empiezan todos sus problemas, pues al hacerlo se enreda en una auténtica conspiración por el control de Artemisa que le obliga a poner en peligro su propia vida...
Es un libro entretenido, no es la octava maravilla ni el colmo de la originalidad, pero funciona bastante bien. Igual que ocurría en el marciano, está lleno de comentarios científicos para que te quede claro que todo lo que te cuenta es posible. A mí, con mis conocimientos patata de ciencias todas las explicaciones me suenan a "lo hizo un mago", pero se me hizo mucho menos pesado que en el marciano.
La historia la hemos leído mil veces, pero no está mal. El clásico delicuente de medio pelo que en el fondo es buena gente y que acaba metido en un lío por aceptar un trabajo que le queda demasiado grande. Pues vale.
Los personajes... un poco de todo. Es decir, algunos secundarios están muy bien y no son "más de lo de siempre". Otros, sin embargo, son un cliché con patas. Y llegamos a la protagonista... puff. Al final del libro agradece a unas mujeres que se lo leyeron y le ayudaron a que el punto de vista sonase femenino. Aún sigo intentando averiguar qué libro se leyeron esas chiquillas. La protagonista podría ser el mismo señor del libro del marciano y no te darías cuenta. Pero bueno, tampoco es un personaje desagradable, ni nada, simplemente tiene comentarios y pensamientos que como mujer no me encajaban nada.
En resumen, que está bien, es entretenido y se lee en nada. Así que, para un rato tonto, lo recomiendo.