Mensajepor Bendar » Vie, 18 Oct 2019, 17:39
Bien, pues ya me lo he terminado.
Como impresión general, me ha gustado entre bastante y mucho. Le pondré 4 estrellas en Goodreads.
Aspectos positivos:
Lo que más me ha gustado mucho cómo este libro prefigura temas que luego se tratarán en libros y películas de ciencia ficción desde el S.XIX en adelante. Algunos son francamente sorprendentes: p.ej. el sexo virtual: cuando las almas de la Emperatriz y la Duquesa se meten en el cuerpo del Duque de Newcastle, la autora lo compara con un harén. Otro caso es la inmortalidad por medios "científicos", como este caso: la vaina que da la inmortalidad es un producto natural, pero hay que seguir un protocolo médico estricto para recibir sus beneficios. Otros ejemplos que me han llamado la atención son el viaje "incorpóreo", que me ha recordado al viaje de la conciencia individual "por aguja" o "por Internet" de Carbono Alterado; y los submarinos.
La introducción y el epílogo, con la explicación de que la autora prefiere ser dueña de un mundo creado por ella a ser conquistadora en este, me ha parecido amor del bueno.
Lo educado, amable y servicial que es el 99% de los personajes que aparecen. Todo el mundo siempre deseando ayudar y complacer a su Emperatriz. Me gustan los buenos modales.
La ortografía (lo he leído en inglés) me ha encantado. El inglés del S. XVII es como si lo hubiera escrito una niña de 9 años que se hubiera emocionado con las mayúsculas, las "y" y las "ck" al final de las palabras. Optick. Judg. Warr. To wit...
Ni frío ni calor:
Como es bastante lógico, la autora defiende la monarquía absoluta y la imposición de una única religión. Ideas que eran moneda corriente entre la aristocracia de su época. Sobre todo, como el caso de la autora, que tuvo que exiliarse en Francia ante el triunfo del bando Parlamentario en la Guerra Civil Inglesa.
La forma de llegar del Mundo Resplandeciente al Mundo Filosófico, por un lado mola, pero por otro lado es absolutamente descacharrante. P.ej. nos dice que donde se juntan el Polo Norte de un mundo con el Polo Sur del otro, hace "el doble de frío".
Lo no tan bueno:
Los diálogos con los hombres-pez, hombres pájaro etc. con preguntas científicas se hacen excesivamente largos. Tiene su parte de interés por ver los primeros balbuceos del método científico. Me resulta curioso que en el S.XVII todo lo que no sabían por qué funcionaba, lo achacaban a un "humor" o a un "vapor". Me recuerda cuando llevo a mi hijo al médico y no tiene ni idea de qué le pasa y lo despacha diciendo que es "un virus". Tira comodín.
El peloteo a su más augusta y excelente majestad, el rey Carlos II de Inglaterra y su reina. Incluyendo la mal disimulada petición de fondos a este rey para reemplazar las pérdidas sufridas durante la Guerra Civil Inglesa.
Cuando la Emperatriz se entera de que su país natal está sufriendo el ataque de una coalición de otras naciones, qué rápidamente pasa de querer defender a su país a conquistar todo el mundo. Esta parte me pareció especialmente deprimente. Es un clásico ventajismo de quienes tienen la superioridad tecnológica para sojuzgar a pueblos más atrasados.
El ritmo del libro es francamente mejorable.
Referencias
Resulta inevitable comparar la utopía del Mundo Resplandeciente con otros mundos posteriores que hemos leído en la Ciencia Ficción:
P.ej. Urras y Anarres en Ursula K. Le Guin. ¿A quién está más cerca el Mundo Resplandeciente? ¿A los capitalistas de Urras, que también tienen un gobierno? ¿O a los anarquistas de Anarres, donde parece que (casi) todo el mundo trabaja con un propósito común, como los leales súbditos de la Emperatriz?
P.ej. el macarrismo, corrupción y egoísmo generalizado de Carbono Alterado con la buena educación, gobierno súper eficiente etc. del Mundo Resplandeciente. Utopía vs. Realismo.