Mensajepor Bendar » Sab, 02 Nov 2019, 10:23
Leído el Comodín de este año, me ha gustado bastante.
Hay un recurso estilístico que me ha llamado mucho la atención. Es muy habitual encontrar en la Literatura comparaciones del tipo "dientes como perlas". En este libro hay muchos casos de "perlas como dientes". A ver si me explico: lo normal es comparar a las personas o sus cualidades con elementos naturales; en "El Bosque Animado" muchas veces sucede al revés, es decir, se comparan hechos o elementos de la naturaleza con cualidades humanas. Dos casos que me llaman la atención: cuando el viento se lleva las nubes, el autor lo compara con un mozo que se echa un saco a la espalda y se lo lleva. Otro caso es el del tren "artrítico". Vale que esto no lo ha inventado Wenceslao FF, pero aun así llama mi atención. Me recuerda en ese sentido, a la maravillosa comparación que abre "Neuromante", donde nos dicen que el cielo estaba encapotado, como la imagen que muestra un televisor averiado.
Me ha dado mucha pena la vida y aún más la muerte de Pilara. Se da la circunstancia de que mi hija tiene exactamente la misma edad que ella.
En cambio, la muerte de Geraldo no me ha llegado tanto.
Un detalle mínimo que me ha llamado la atención es el del niño que recoge la carbonilla que se va cayendo del tren. Mi padre hacía esto de niño, recién acabada la Guerra Civil; aunque en su caso recogía el carbón de la estación, no de las vías.
Había leído "El Bosque Animado" hace unos 20 años. Recordaba, aparte de la fraga de Cecebre, algunos episodios, como el de los gatos "pantera" o el poste de telégrafos. Es curioso cómo las cosas que te "dice" un libro van cambiando cuando lo lees en distintos momentos de tu vida.
Respecto al lenguaje y el punto de vista "viejuno", es curioso porque en este caso me parecen muy apropiados y me ayudan a entrar en el mundo del autor, al contrario de lo que sucede con el libro de Octubre, "El Árbol de las Brujas", donde me repelen. Me ha gustado mucho que, aunque se ve que al autor le gusta mucho el entorno rural, no nos disimula la pobreza, la mezquindad, etc. y vemos cómo varios personajes huyen de Cecebre a la ciudad.
En cuanto a similitudes con otras lecturas, desde luego este libro es muy "realismo mágico a la gallega". Entorno rural, costumbrismo, hechos mágicos / fantásticos que se entremezclan con lo cotidiano de forma sutil...
La peli homónima de la época del "landismo" la empecé a ver con mucha ilusión y a los pocos minutos la quité. Me pareció que habían desvirtuado el libro totalmente, dejándolo sólo en un drama social rural que no aporta nada.