Dos meses me ha durado el libro. Dos.
A ver, quizá no esté en mi mejor época para leer, y por eso el libro se me ha atragantado bastante, se me ha hecho bastante denso. Y es una lástima porque creo la idea es buenísima, que está bien desarrollado y la creación de las dos sociedades, tan anárquica una, tan capitalista la otra están bastante bien creadas.
Me voy a centrar más bien en la parte de Anarres que es la que más me ha gustado, posiblemente porque estoy tan acostumbrado a la parte de Urras y sus tópicos, que no me ha resultado especialmente atrayente. No engaño a nadie si digo que me alucina la cifi, y lo que más me gusta de ella, más que crear especies intergalácticas, tecnología ultra futura o el hecho de cambiar el espacio tiempo es que me muestren diferentes sociedades, sus relaciones sociales, los estratos que existen en ella, su complejidad, su cultura, sus personajes, tan diferentes pero a la vez humanos y con semejanzas a la nuestra. El hecho de mostrar la sociedad de Anarres, tan anárquica, como a vez nos gustaría que esa utopía fuera real, desde lo más alto mostrando una sociedad más homogénea, austera, con personajes tan brillantes como Rulag, hasta pequeños detalles como cuando dicen el reloj que uso en vez de usar el posesivo mi reloj, es lo que más me ha gustado con diferencia. En cambio, Urras, tan predecible
Y anodina ha llegado a resultarme tan soporífera, principal responsable de que tardase tanto en acabarlo.
Quizá las divagaciones de Shevek se me han eternizado demasiado, al principio me convencían, pero al final me resultaban demasiado densas, repetitivas. Su filosofía al principio está bien, pero al final es cansina. Takver, como personaje, tampoco me ha ayudado a digerir mejor el libro.
No sé, no es mal libro, y creo que tiene cosas muy buenas (las caras, los ojos y las joyas cuando compara Urras y Anares es el hostiote) pero se me ha atragantado bastante. Quizá culpa mía, quizá no ha sabido atraparme.
Nos vemos
