Mensajepor Bendar » Mar, 14 Nov 2017, 22:59
Bueno, pues me sumo al consenso general. No me ha gustado esta novela. La había leído hace unos 20 años, y lo único que recordaba era la explicación histórica del origen del Halcón. Mi memoria había sido piadosa conmigo...
El argumento no me ha llamado mucho la atención. No está mal, tiene sus giros inesperados, algún golpe de efecto curioso... La explicación histórica me gustó mucho, pero ahí me pillan fácil porque soy un friki de la Historia. Por otro lado, que el Halcón literalmente "le caiga del cielo" a Spade me parece que se lo carga todo.
PERSONAJES
Hay dos categorías: Samuel Spade, a través de cuyos ojos vemos toda la acción, y el resto.
Samuel Spade: Se supone que este hombre tiene que cumplir la regla para los protas masculinos de Hollywood: "Los hombres quieren ser como él, y las mujeres quieren estar con él". Pues qué horror. Este hombre piensa y se relaciona con la polla: chulea y soba a las mujeres, y con los hombres está todo el día a gritos y a puñetazos. No es especialmente listo para ser un detective, más bien se dedica a reaccionar, ir detrás de los acontecimientos, berrear a la gente que trabaja para él, etc. Fuma como un carretero y bebe sin medida. En fin, no le veo ninguna virtud.
Lo único que me gusta es el apellido. "Spade" en inglés significa "pala" (un buen apellido para un detective, que se supone que tiene que "desenterrar" la verdad), y también es la pica de la baraja francesa (referencia al póker). Ah, y también existe una frase hecha que es "to call a spade a spade" ("llamar pala a una pala"), que significa algo así como "llamar al pan, pan y al vino, vino". Muy apropiado para un personaje tan de "a pie de calle".
El resto de personajes son muy arquetipos de cartón piedra. La Femme Fatale (Brigid O'Shaughnessy), el mariposón ridículo, que no sé muy bien qué pinta en una banda criminal (Joel Cairo), el jefe criminal gordo y listo (Gutman), la secretaria secretamente enamorada de su jefe (Effie Perrine.. ¡despierta chica!), etc. etc.
Desde luego, como ya habéis apuntado todos, los personajes se llevan el "premio Donald Trump" a la discriminación sexual y la homofobia. Y un poco de racismo también, con el taimado y homosexual Cairo, de turbios orígenes en Oriente Medio. Encima lleva una pistola de calibre pequeño, como corresponde a su escasa hombría. Un buen machote americano lleva un calibre .45, como Harry el Sucio.
ESTILO
Quizá es lo más salvable del relato. Las descripciones físicas de los personajes y los lugares te permiten hacerte una buena idea de lo que estás leyendo. Los diálogos, si prescindimos de su contenido, son ágiles y me parecen bastante realistas.
INFLUENCIAS
Según he leído en la introducción de la magnífica edición que me ha dejado mi padre, esta novela y otras de Dashiell Hammett constituyeron un antes y un después en el género de la ficción detectivesca. Si antes el paradigma era Sherlock Holmes, después de Hammett todo el mundo se lanzó a escribir sobre detectives duros, insensibles, mujeriegos, alcohólicos, fumadores empedernidos, etc. etc. hasta que esto se convirtió en un cliché. Creo que al menos este mérito se le debe reconocer a Hammett.
La escena en que Cairo, Brigid y Spade torean a los policías se da cada martes y cada jueves en la comisaría del Barrio Esdrújula de Madrid. Reconozco que esta escena me hizo mucha gracia, porque ves a los tres personajes por una vez cooperando y construyendo un relato en común para despistar a la policía. Eso sí, me parece totalmente irreal.
Sam Spade se llevaría muy bien con el protagonista de "Náyade en el Molino Cubierto de Musgo". A los dos les sobra testosterona para dar y regalar.