Mensajepor Nalibia » Sab, 14 Mar 2020, 10:07
No sé muy bien cómo empezar. El libro no me ha disgustado, está muy buen escrito y se lee fácil pese a algunas cosas que comentaré más adelante. La historia es interesante y los personajes protagonistas están bien llevados. Por desgracia, tampoco puedo decir que me haya encantado, supongo que me ha gustado sin más.
Lo primero decir que creo que era un tema de expectativas que no es culpa de nadie, sino mía. Es decir, leyendo la sinopsis yo esperaba algo como que todo el mundo creyera que los malos eran unos y al final resultara que no, que eran los buenos y los buenos fueran unos fanáticos de mierda o algo así. El caso es que, al final, es una historia más de malo al que han engañado para ser malo y al final se pone del bando de los buenos. Sí, con sus puntitos originales y tal, pero no es lo que yo esperaba. Aquí quién es bueno o malo no depende del punto de vista, depende de que el tío se siente manipulado y suda fuerte de seguir luchando.
A mi modo de ver, le encuentro dos problemas graves: la estructura y el exceso de subtramas. El libro empieza por todo lo alto, te presenta a los personajes, te planta en mitad de una batalla y después nos volvemos a casa con los prisioneros. A partir de ahí, el ritmo se detiene por completo y se dedica todo el libro a preparar un final que parece un partido de Oliver y Benji, porque no termina nunca. De repente, después de páginas de no pasar prácticamente nada tenemos algo así: Saeth se rompe, traición, asedio, traición, asedio, asedio, asedio, traición, asedio, luchas finales de personajes random, asedio, luchas finales de personajes random, pelea entre Saeth y Kirael, chorreo de recuerdos, pelea entre Saeth y Ruthnah, más chorreo de recuerdos, Saeth matando a Ruthnah, Saeth flipando en el infinito, Saeth luchando contra otro dios, Saeth flipando en el infinito, Saeth matando otra diosa, Saeth flipando en el infinito, Saeth matando al resto de dioses, Saeth flipando sin más, Kirael intentando traerle de vuelta... llegó un momento, sobre todo con la lucha contra los Annuyim esos que yo solo quería que terminaran de una vez y me daba ya todo un poco igual. Me dejó más agotada que satisfecha.
No estoy muy segura de si lo que pretende es intentar despistar con la verdadera relación que tienen los dos protagonistas, que creo que no funciona porque yo lo tenía bastante claro desde el ataque inicial a Idra, de hecho, cuando llevaba unas cien páginas, hice una predicción de las principales sorpresas del libro y no me equivoqué en casi nada, la verdad. El caso es que, quizá, si hubiéramos visto cómo las cosas que recuerdan unos y otros (aquí hubiera incluido también a Gwie y a los padres de Saeth) a lo largo del libro son diferentes y nos hubieran permitido darnos cuenta por nosotros mismos hubiera sido más emocionante, pero el empacho final de recuerdos que la diosa ha cambiado y demás, me hizo que perdieran emoción al estar todos apelotonados en pocas páginas. Igual que todos los rollos familiares de Saeth, después de tantas revelaciones, que sea hermano de Gwie en lugar de un bastardo pierde bastante fuerza, mientras que si lo hubiera descubierto antes...
En cuanto al exceso de subtramas, es como si Martin cogiera todos los enredos de toda la saga de Canción y te los contara por encima en un solo libro:
- Yearic y los Ruthnaaes: Esta subtrama me parece que podía haber dado más juego y ser más interesante, pero como solo te muestra un par de conversaciones aquí y allá y termina en una escena totalmente anticlimática en que Saeth piensa durante medio segundo "Uy, lo mismo me mata" solo para recuperar sus poderes inmediatamente y matarles a todos... Creo que debería haber eliminado toda la trama de las Margraves para desarrollar esta mejor.
- Las margraves, emisses y demás: no sé si esto es una tema de que una vez que tienes organizado tu mundo, necesitas contarlo todo en detalle, pero toda esta gente aporta cero a la trama, cero. Salen ahí, conspirando solo para ir muriendo una a una de formas absurdas y sin haber hecho la trama más interesante en ningún momento. Y lo peor es que al final sale una de ellas a la que comunican lo que ha pasado y es como... pero ¿esto a quién le importa?
- Ihal, Sihor, Vinee, Qilir...: Entiendo que toda esta trama está ahí para que luego durante el asedio muera gente con nombres y apellidos, pero es que no aporta nada tampoco. De hecho, una de las cosas que me pasó es que como en el asedio muere tanta gente que es poco más que un nombre, todos unos detrás de otros, luego al ver morir a Asau, el pobre, no me dio casi ni pena porque era como "otro más".
- Xiela, Tillin y demás señores del ejército del anunciado: Te va dejando caer sus nombres aquí y allá, alguno sin apenas historia detrás solo para ir muriendo en el asedio, porque el único que se salva es Jerarak o como se llame, porque no llega a la batalla. Que está bien que muera gente, pero a mí se me hizo demasiado, no queda prácticamente ningún secundario vivo. Y ya la historia de la hermana de Nydeiss pues... es que aparece de la nada "mataste a mamá, so guarra!" y encima Nydeiss parece terminator que la acaban de desmontar de un leñazo y le sobra para matar a su hermana que es una buena guerrera y no está herida y luego a Asau de quien ella misma dice que es un buen luchador.
- Gwie y Asau: Esta historia debería haber sido más relevante, no puede ser que no se mencione casi hasta el final y que luego la gran pérdida del libro, porque haber hay mucho muerto, pero relevantes Asau y poco más, sea que Gwie pierde al amor de su vida. Me falta algo más de desarrollo en la historia de Gwie. La parte de la violación me pareció infame, la verdad, solo sirve para acercar a los dos protagonistas y contarnos que está embarazada, pero no tiene ningún impacto en el arco de ella. Se queda catatónica y de repente reacciona y aquí no ha pasado nada, vuelve a ser la de siempre. Todo mal en esa parte.
Seguro que me dejo más cosas, pero me he cansado de despotricar. Como siempre, parece que el libro me ha gustado menos de lo que lo ha hecho, pero es que la idea es muy buena y podría haberme entusiasmado y me da rabia no haberlo disfrutado tanto por algunos detalles tontos.
Esperando a que el hombrepalismo domine el mundo, muahahahhaha
