Mensajepor Bendar » Sab, 26 May 2018, 18:20
Si a alguien le puede gustar este libro, es a mí. Al fin y al cabo, soy abogado (aunque no voy a tribunales) y medio inglés. Por ahora llevo leídos 2 relatos y un poco del tercero. Me está gustando pero no va a cambiar mi vida.
Antes de comentar el relato en sí, voy a hacer un poco de "literomancia", que el nombre del protagonista lo pide a gritos. Veamos algunas palabras relacionadas con su nombre:
Rump: Significa "cuartos traseros de un animal"; también, humorísticamente, el culo de una persona; y "los restos de algo que anteriormente fue más grande".
Crump: Significa "bombardear" y también el sonido que hacen las bombas al estallar. Así que podemos pensar que Rumpole "bombardea" a sus oponentes con su elocuencia.
Cramp: Significa "agujetas". También tenemos "cramped quarters" que sería "una casa o habitación demasiado pequeña para vivir cómodamente" . Y esta misma idea también para una organización que constriñe o no deja progresar a sus miembros. Esto nos dice que el protagonista no es precisamente muy deportista, que no está a gusto en su casa, y que pertenece a una organización que limita o impide su desarrollo profesional.
Rum: además de "ron" (referencia al alcohol, ya he visto a Rumpole trasegar bastante clarete y ron en lo que llevo leído), "Rum" en inglés británico coloquial de mediados del S. XX significaba "raro, extraño".
Pole: esta palabra tiene muchos significados, yo me voy a quedar con "Pole Position", primera posición de salida en las carreras de Fórmula 1, que nos indica que este caballero gana muchos casos; y también "Polo", como en "Polo Norte" o "Polo Sur", que indica el carácter extremo de Rumpole.
Y por supuesto, el nombre "Horace" que es una referencia al poeta latino Horacio. Esto hace referencia al "alma poética" del protagonista.
Así que me quedaría con un tipo con alma de poeta, que es muy excéntrico y gana muchos casos en los Tribunales.
"Rumpole y las Jóvenes Generaciones": me ha gustado bastante este relato. Es curioso que el relato está ambientado en 1965, el año que mi madre emigró de Inglaterra a España. Así que describe la Inglaterra en la que ella vivió y que ella recuerda. Uno de los aspectos sociales más interesantes, es la enorme diferencia en el vocabulario y la expresión entre los personajes de clase alta (el juez y Guthrie Featherstone) y los de chunguis de barrio de Brixton. Rumpole tiene que hacer en varias ocasiones de "traductor", lo que da lugar a momentos graciosos. Una vez leí que Inglaterra es el único país del mundo donde el acento de las personas depende más de su clase social que de su procedencia geográfica, y leyendo este relato, desde luego se confirma.
La trama del caso me ha gustado, y está bien enlazada con la trama doméstica y la lucha por el poder en el bufete.
Yendo ahora al personaje Rumpole: responde al arquetipo archi-visto (recordad p.ej. a Samuel Spade) de "hombre súper-profesional, con ilimitada confianza en sí mismo, que no cree en nada más grande que él mismo (nación, religión, etc.) y cuya vida personal es un desastre." En el caso de Rumpole, aunque a veces estos rasgos le hacen ser un poco cargante, me parece que están bastante "dulcificados" por lo excéntrico que es; porque no es un triunfador sexual, como suelen ser estos personajes; y porque vive bastante modestamente y se conforma con éxitos modestos.
En cuanto a su vida matrimonial, que muchos habéis comentado: me parece que en su pecado va su penitencia. Quiero decir, que Rumpole se casa con Hilda (la hija de su jefe) en un acto deplorable de arribismo social. En términos de "La Ridícula Idea de No Volver a Verte", Hilda ha elegido a Rumpole como su "Caballo de Carreras" y luego resulta que su caballo no quiere correr. Así que Hilda se siente frustrada y Rumpole por un lado, se siente mal por haber accedido a esta presión y por otro lado tiene en casa a alguien que le recuerda su fracaso cada día. En fin, cóctel para un desastre matrimonial.
Las citas literarias de Rumpole me parecen un poco insufribles. Son bastante oscuras, y no es de extrañar que los pobres que las escuchan se sientan indiferentes cuando las oyen. En cambio, al propio Rumpole le parecen geniales.
Conocí hace unos años a dos abogados ingleses que entonces andarían por los 65 años, que tenían bastantes cosas en común con Rumpole. Incluido el colar citas que en su caso eran de Shakespeare y de la Biblia a la menor ocasión.
Un fallo que le he visto al relato, es que la fecha del delito en un momento nos dicen que es el 2 de septiembre de 1965, y en otro momento, que fue el 16 de septiembre.
Los otros relatos que llevo ya, no están en la colección que salió en español, así que por ahora no comento más.